Las autoridades de Bolivia desarticularon una presunta red dedicada a reclutar ciudadanos para incorporarlos al Ejército ruso y combatir en la guerra contra Ucrania. La investigación, que se desarrolla por delitos de trata de personas, ha derivado en la detención preventiva de tres personas y en la búsqueda del presunto líder de la organización, quien permanece prófugo.
Las pesquisas revelan que la estructura operó durante varios meses captando principalmente a hombres jóvenes de escasos recursos en zonas rurales, a quienes ofrecía empleos en granjas o en la construcción con salarios de hasta 20 mil dólares. Una vez aceptaban la oferta, eran trasladados por una ruta que incluía Brasil y Turquía, donde, según las investigaciones, eran presionados para firmar contratos en ruso antes de ser enviados al frente de combate.
El caso salió a la luz tras las denuncias de familiares que perdieron contacto con sus hijos y esposos luego de viajar a Rusia. Algunos incluso alcanzaron a enviar dinero a sus familias antes de desaparecer, mientras que en redes sociales comenzaron a circular imágenes de ciudadanos bolivianos vistiendo uniformes militares y participando en operaciones de guerra.
El canciller boliviano, Fernando Aramayo, informó que el Gobierno mantiene bajo seguimiento 26 ciudadanos bolivianos vinculados con las Fuerzas Armadas rusas. De ellos, 20 continúan con contratos activos, cuatro permanecen heridos en hospitales de campaña, uno falleció y otro logró ser repatriado tras ser desvinculado del Ejército ruso.
La Fiscalía investiga al menos 16 casos considerados víctimas directas de la red y sostiene que el grupo actuaba mediante engaños y falsas promesas laborales. Los tres detenidos son familiares del presunto cabecilla de la organización, mientras que las autoridades bolivianas solicitaron cooperación internacional para localizar al principal responsable y frenar este tipo de operaciones transnacionales.
La Embajada de Rusia en Bolivia negó cualquier vínculo con la red de reclutamiento y aseguró que no participa ni facilita el alistamiento de ciudadanos bolivianos. No obstante, reconoció que existen bolivianos combatiendo tanto del lado ruso como del ucraniano, al igual que ciudadanos de otros países.
El caso ha reavivado la preocupación por el reclutamiento de latinoamericanos para la guerra en Ucrania. Organismos internacionales y autoridades de distintos países han advertido que ciudadanos de economías vulnerables son atraídos mediante promesas de altos ingresos para luego ser enviados a zonas de combate con escasa información sobre los riesgos que enfrentarán. La Fiscalía boliviana ya pidió apoyo a la Red Especializada en Trata y Tráfico de Personas de América Latina para ampliar las investigaciones y prevenir nuevos casos.

