La industria de alimentos y bebidas de Guatemala ocupa un lugar relevante en la economía del país debido al impacto que genera a nivel nacional y local, sin embargo, actualmente enfrenta desafíos para mantener su competitividad en un entorno marcado por tensiones geopolíticas, interrupciones en las cadenas de suministro, fenómenos climáticos y transformaciones tecnológicas.
Esta situación ha generado que representantes empresariales comprendan las necesidades y planteen estrategias para el fortalecimiento del sector, temas que fueron planteados durante el VI Foro de la Industria de Alimentos y Bebidas de Guatemala, organizado por la Gremial de Alimentos y Bebidas (GREMAB), adscrita a Cámara de Industria de Guatemala (CIG), bajo el lema “Motores de Prosperidad”.
El evento de inauguración se llevó a cabo este jueves 15 de octubre en el Hotel Westin Camino Real y reunió a más de 500 asistentes para analizar cómo la integración regional, las decisiones basadas en evidencia y el fortalecimiento del talento contribuyen a la competitividad y al desarrollo del país.
Representantes empresariales identificaron tres prioridades para fortalecer el sector: ampliar la integración económica regional, aprovechar la información científica para tomar decisiones y desarrollar nuevas capacidades laborales frente a los cambios tecnológicos.
Juan Bautista Bosch, director de Junta Directiva de CIG afirmó que la industria de alimentos y bebidas conecta la producción agrícola con la transformación industrial, el transporte, la distribución y el comercio, además de generar empleo y mantener una estrecha relación con las economías locales.
Mientras que Pedro Cofiño, presidente de Gremab, señaló que las empresas deben fortalecer su capacidad de adaptación e innovación para responder a las nuevas condiciones del mercado.
Integración económica regional
Ante el primer desafío identificado, Bautista Bosch explicó que la industria ha enfrentado transformaciones relacionadas con las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados, las interrupciones en las cadenas de suministro, así como fenómenos climáticos.
Si bien reconoció la capacidad de adaptación de la industria guatemalteca, advirtió que se necesitan condiciones para mantener las inversiones y la generación de empleo. Asimismo, destacó la importancia de contar con certeza de inversión, cadenas productivas eficientes y capacidad para competir en mercados cada vez más dinámicos.
Por su parte, Cofiño señaló que la integración económica regional y el fortalecimiento de las cadenas de valor son fundamentales para impulsar el comercio y mejorar la competitividad.
Información científica y nuevas tecnologías
El segundo desafío planteado durante el Foro fue la incorporación de información y evidencia científica en la toma de decisiones empresariales con el fin de comprender los cambios en hábitos de consumo e identificar oportunidades de innovación.
El análisis de información permite conocer mejor al consumidor y responder a las nuevas condiciones del mercado, destacó Cofiño.
De acuerdo a Juan Pablo Mancilla, director ejecutivo de Gremab, los temas abordados durante el foro están relacionados con decisiones que inciden en la evolución de la industria y su capacidad para continuar generando valor, por lo que la transformación tecnológica también plantea la necesidad de desarrollar nuevas capacidades laborales y fortalecer los vínculos entre las empresas, la academia y las instituciones públicas.
Inversión, infraestructura y capacidades laborales
La competitividad industrial no depende únicamente de las decisiones empresariales, sino también de la calidad de las instituciones, la infraestructura, la formación de talento y la capacidad de alcanzar acuerdos, por lo tanto, ninguna empresa, institución o sector puede responder de manera aislada a las transformaciones económicas y tecnológicas, explicó Bosch.
El director de la junta directiva del CIG, destacó que es necesario fortalecer la coordinación entre el sector privado, las autoridades y la academia para promover condiciones que favorezcan la inversión, la innovación y la generación de empleo.
Por su parte, Cofiño destacó que la formación de talento es fundamental para responder a los cambios tecnológicos y a las nuevas exigencias de los procesos productivos.
Impulso y reconocimiento a MIPYMES
Ademas de las conferencias, el foro contó con una vitrina comercial compuesta por expositores y espacios de networking y se llevó a cabo la segunda entrega del reconocimiento “Excelencia Que Transforma”, impulsado por Gremab y CIG para destacar iniciativas de MIPYMES del sector comprometidas con la sostenibilidad económica, social y ambiental.
El reconocimiento de estas micro, pequeñas y medianas empresas del sector, contempla proyectos que contribuyen al fortalecimiento de las cadenas de valor, las economías locales, la nutrición basada en evidencia y las prácticas productivas responsables con el ambiente.
Esta iniciativa cuenta con el acompañamiento del Ministerio de Economía, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Codex Alimentarius Guatemala y la Universidad del Valle de Guatemala.
Impacto económico del sector
Como se mencionó durante el acto inaugural del Foro, el sector de alimentos y bebidas tiene una importante participación en la economía nacional, por lo que los desafíos que enfrenta adquieren gran relevancia.
El Estudio de Impacto y Huella Económica de la Industria de Alimentos y Bebidas en Guatemala, elaborado por Central American Business Intelligence (CABI) para Gremab, indica que la huella económica del sector alcanza Q207 mil 240 millones, equivalentes al 23.6% del producto interno bruto (PIB).
Asimismo, establece que la industria genera cerca de 500 mil empleos directos, ocupa el quinto lugar entre los mayores generadores de empleo del país y mantiene vínculos con más de 100 actividades económicas.
Además de reportar una contribución de Q12 mil 741 millones en recaudación fiscal durante el 2024, según la actualización del informe.
A partir de estos resultados, Bosch considera que estas cifras reflejan la importancia de fortalecer las condiciones de la industria para seguir invirtiendo, innovando y generando oportunidades económicas.




