Continúa el debate legal en torno al asesinato de Jeremías Monzón, ocurrido en Santa Fe, Guatemala, un caso que ha puesto sobre la mesa la cuestión de la imputabilidad de los señalados como responsables, debido a la edad de uno de los presuntos implicados, informaron fuentes judiciales y policiales.
El crimen —que conmocionó a la comunidad local por su violencia— mantiene activa la investigación del Ministerio Público (MP) y la Policía Nacional Civil (PNC), quienes trabajan en el esclarecimiento de los hechos y en el proceso de judicialización. Uno de los aspectos centrales del caso es si uno de los sospechosos debe ser proceso como menor de edad o como adulto, tema que ha generado discusión entre juristas y autoridades, dada la gravedad del delito y las implicaciones legales de cada figura.
La imputabilidad —es decir, la capacidad legal de un acusado para ser juzgado como adulto— se define en Guatemala con base en la edad y la participación en el hecho punible, y puede determinar la calidad del proceso penal, las medidas cautelares y la pena aplicable.
Familiares de la víctima, organizaciones sociales y sectores de la comunidad han expresado su preocupación y demanda de justicia, argumentando que casos de violencia extrema deben ser atendidos con firmeza, sin importar la edad de los presuntos responsables. Por su parte, defensores de derechos de la niñez han abogado por respetar los marcos legales vigentes que protegen a menores de edad en conflictos con la ley, indicando que cualquier decisión debe asegurar el debido proceso.
Autoridades del MP y del sistema judicial han señalado que esperan resolver la situación de imputabilidad en las próximas diligencias, lo cual influirá directamente en la forma en que se encause el proceso penal y en las medidas que se adopten contra los señalado.

