El cineasta guatemalteco Jayro Bustamante llevará “Cordillera de Fuego” a las salas de cine del país a partir del 27 de agosto, con una historia que combina drama, acción y crítica social alrededor del nacimiento de un nuevo volcán y la amenaza que representa para las comunidades asentadas en sus alrededores. La cinta, quinta película del director, llegará al circuito comercial después de sus primeras exhibiciones nacionales en Santiago Atitlán y el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.
La historia está protagonizada por María Mercedes Coroy, quien interpreta a una vulcanóloga que intenta salvar a las comunidades amenazadas mientras enfrenta una trama de corrupción e intereses económicos. Junto a ella participan Juan Pablo Olyslager, María Telón, Tatiana Palomo, Enrique Salanic y otros actores guatemaltecos, además de integrantes de comunidades indígenas que forman parte del universo construido alrededor de la emergencia.
El volcán funciona como detonante de un conflicto que rápidamente deja de ser únicamente natural. Mientras para los habitantes la aparición de un nuevo coloso significa la posibilidad de perder sus viviendas, tierras e incluso la vida, para determinados grupos de poder la emergencia representa una oportunidad económica. La película contrapone así el riesgo que enfrentan las comunidades con las decisiones de quienes disponen de mayor influencia sobre el territorio y sus recursos.
La amenaza también divide a los propios pobladores. Una parte acepta que abandonar el lugar puede ser la única forma de ponerse a salvo, mientras otros se resisten a dejar las tierras y bienes construidos durante generaciones. La tensión entre evacuación, arraigo y supervivencia coloca en primer plano una realidad reconocible en Guatemala, donde numerosas comunidades conviven con volcanes activos y las decisiones ante una emergencia están condicionadas también por la pobreza, el acceso a tierras y la capacidad institucional de respuesta.
“Cordillera de Fuego” prolonga una trayectoria en la que Bustamante ha utilizado historias guatemaltecas para abordar conflictos sociales del país. Después de “Ixcanul”, “Temblores”, “La Llorona” y “Rita”, el director vuelve a combinar elementos culturales y políticos con una narrativa de alcance internacional, esta vez utilizando la geografía volcánica de Guatemala como escenario para cuestionar quién soporta las consecuencias cuando una catástrofe natural se cruza con intereses humanos.
La película podrá verse desde el 27 de agosto en salas de Cinépolis y Albacinema de la capital y varios departamentos, incluidos Quetzaltenango, Huehuetenango y Retalhuleu. Su llegada al circuito comercial permitirá que una producción construida alrededor de una realidad profundamente guatemalteca alcance ahora a un público nacional más amplio, con una historia en la que el peligro no procede únicamente de la tierra que comienza a moverse, sino también de las decisiones tomadas por quienes tienen poder sobre ella.

