El Congreso de la República aprobó este martes una reforma a la Ley del Impuesto Único sobre Inmuebles (IUSI) que exime del pago del tributo a las viviendas destinadas a uso habitacional, mientras mantiene la obligación para los inmuebles comerciales, industriales y aquellos utilizados con fines lucrativos. La decisión modifica el alcance de una de las principales fuentes de ingresos propios de las municipalidades y marca un cambio en la política tributaria sobre la propiedad inmobiliaria.
La propuesta, que fue objeto de negociación entre distintas bancadas, dejó fuera la posibilidad de eliminar el impuesto de forma generalizada. En ese proceso, el oficialismo también terminó respaldando una versión más acotada de la reforma, pese a que el Ministerio de Finanzas había advertido previamente sobre los riesgos fiscales de modificar el IUSI. El consenso alcanzado mantuvo el impuesto para los inmuebles comerciales y eximió a las viviendas, una salida intermedia que permitió destrabar la discusión y reunir el apoyo suficiente para su aprobación.
La reforma, sin embargo, abre un nuevo debate sobre sus implicaciones para las finanzas municipales. El IUSI constituye una de las principales fuentes de ingresos propios de los gobiernos locales y financia proyectos de infraestructura, mantenimiento de espacios públicos y prestación de servicios. Aunque la continuidad del impuesto para inmuebles comerciales atenúa el impacto, aún queda por determinar cómo afectará la reducción de la base tributaria a aquellos municipios cuya recaudación depende en gran medida de las propiedades habitacionales.
La discusión también coincidió con la publicación de las conclusiones de la Consulta del Artículo IV del Fondo Monetario Internacional (FMI). Aunque el organismo no se pronunció sobre la reforma al IUSI, reiteró que Guatemala necesita fortalecer su recaudación tributaria y ampliar el espacio fiscal para sostener el desarrollo y la inversión pública. En la misma línea, el Ministerio de Finanzas Públicas advirtió que una reducción del impuesto sin mecanismos que compensen la pérdida de ingresos municipales podría comprometer la ruta del país hacia el grado de inversión, al enviar una señal de debilitamiento de la sostenibilidad fiscal.
Con la aprobación de la reforma, el Congreso introduce un cambio de fondo en el esquema del IUSI que trasciende el alivio tributario para los propietarios de vivienda. La atención se centrará ahora en la implementación de la medida, el impacto que tendrá sobre las finanzas municipales y el desafío de conciliar la reducción de la carga tributaria con la sostenibilidad fiscal, en un contexto en el que tanto el Ejecutivo como organismos internacionales insisten en la necesidad de fortalecer los ingresos públicos del país.

