Las autoridades estadounidenses confirmaron que los cadáveres localizados en Alabama corresponden a una familia guatemalteca reportada como desaparecida desde finales de enero, un caso que generó conmoción tanto en Estados Unidos como en Guatemala.
Las víctimas fueron identificadas como Aurelia Choc Cac, de 40 años; su hija Niurka Zuleta Choc, de 17; y el niño Anthony García Choc, de 2 años, quienes habían desaparecido el 30 de enero en el estado de Alabama.
Los cuerpos fueron localizados en una zona boscosa del condado de Baldwin, luego de semanas de búsqueda e investigaciones por parte de las autoridades estadounidenses, que ya consideraban el caso como un posible crimen violento tras hallar rastros de sangre y señales sospechosas en la vivienda de la familia.
El hallazgo se produjo tras operativos de búsqueda que involucraron a distintas agencias, incluidos equipos especializados y perros rastreadores, que permitieron ubicar el punto donde se encontraban enterrados los cuerpos.
Las investigaciones apuntan como principal sospechoso a Héctor Gamaliel Argueta Guerra, quien fue detenido y enfrenta cargos relacionados con el caso, mientras las autoridades continúan esclareciendo el móvil del crimen.
El caso generó preocupación desde finales de enero, cuando vecinos alertaron sobre la desaparición de la familia y las autoridades encontraron indicios de violencia dentro de la vivienda, lo que llevó a la intervención del FBI y otras agencias federales.

