El fin del subsidio temporal a las gasolinas y el diésel comenzó a reflejarse este viernes en las estaciones de servicio de Guatemala, donde los consumidores empezaron a pagar precios determinados nuevamente por el mercado internacional del petróleo. Con la finalización del programa de apoyo estatal, los valores de los combustibles comenzaron a ajustarse de forma gradual conforme las gasolineras agotaron los inventarios adquiridos bajo el beneficio.
El Ministerio de Energía y Minas (MEM) confirmó que el subsidio concluyó a la medianoche del 2 de julio para los combustibles despachados desde las terminales de importación. No obstante, la normativa permitió que las estaciones de servicio continuaran aplicando el beneficio únicamente hasta agotar las existencias adquiridas con el apoyo temporal, bajo supervisión de las autoridades para evitar irregularidades.
El programa, aprobado mediante el Decreto 11-2026, otorgaba Q8 por galón al diésel y Q5 a las gasolinas superior y regular, con un fondo de Q2 mil millones destinado a mitigar el impacto del alza internacional del petróleo derivada de la crisis en Oriente Medio. Según el Ministerio de Finanzas, el 79 % de esos recursos ya había sido ejecutado, equivalente a Q1 mil 580 millones, mientras el ministro Jhonatan Menkos confirmó que el subsidio no será prorrogado, al considerar que las condiciones actuales del mercado permiten estabilizar los precios sin necesidad de mantener el apoyo estatal.
Con la eliminación del subsidio, los precios vuelven a depender exclusivamente del comportamiento del mercado internacional y de la política comercial de cada distribuidor. De acuerdo con los reportes de las estaciones de servicio, el galón de gasolina súper oscila entre Q31.09 y Q37.09, la gasolina regular entre Q32.09 y Q36.09, mientras que el diésel se comercializa entre Q27.29 y Q35.29, variaciones que responden a la ubicación geográfica, la marca y los costos de distribución. Las autoridades recomendaron a los consumidores comparar precios antes de abastecerse, debido a las diferencias que pueden existir entre gasolineras.
El Gobierno sostiene que el programa cumplió su objetivo de amortiguar temporalmente el impacto del encarecimiento de los combustibles, especialmente durante el período de mayor volatilidad provocado por la crisis en Oriente Medio. A partir de ahora, sin embargo, los consumidores volverán a estar expuestos de forma directa a las fluctuaciones del mercado internacional, por lo que cualquier variación en el precio del petróleo se trasladará gradualmente al valor de los combustibles en el país.
El incremento tendrá un impacto inmediato en transportistas, productores, comerciantes y miles de conductores particulares, sectores para los que el combustible representa uno de los principales costos de operación. Analistas advierten que, aunque el precio internacional del crudo muestra una tendencia relativamente estable, el encarecimiento del diésel podría trasladarse progresivamente al transporte de mercancías y, posteriormente, al precio de diversos bienes y servicios, convirtiéndose nuevamente en un factor de presión para la economía de los hogares guatemaltecos.

