Coca-Cola ABASA inauguró la ampliación y modernización de su planta de producción en Río Hondo, Zacapa, tras una inversión acumulada superior a US$160 millones desde 2023, una de las apuestas industriales privadas más relevantes de los últimos años en Guatemala. El proyecto permitirá quintuplicar la capacidad productiva de la compañía y fortalecer el papel de la planta no solo para abastecer el mercado nacional, sino también como centro de producción para Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
La expansión incorpora más de 130 mil metros cuadrados de nueva infraestructura y cuatro líneas de producción, dos destinadas a botellas PET en presentaciones personales y familiares, una para vidrio retornable y otra para latas. La modernización incluye tecnología de última generación y amplía considerablemente la variedad de formatos que pueden producirse desde Zacapa. La dimensión del proyecto supone un salto respecto de la capacidad instalada anteriormente y consolida una operación que la compañía considera estratégica dentro de su red centroamericana.
El impacto de la inversión se extiende también hacia la cadena local de proveedores. Más del 70% de las empresas que participaron en el proyecto fueron guatemaltecas y se destinaron más de US$53 millones a compras y servicios locales, mientras la operación de Coca-Cola ABASA genera más de 790 empleos en el país. La combinación de inversión extranjera, contratación nacional y producción orientada hacia otros mercados centroamericanos resulta especialmente relevante para Zacapa, al trasladar parte de la actividad industrial fuera de la concentración tradicional del área metropolitana.
El presidente Bernardo Arévalo participó en la inauguración y presentó la ampliación como una muestra de la confianza empresarial en Guatemala. El mandatario sostuvo que su Gobierno busca generar condiciones para atraer inversiones que produzcan empleo y desarrollo, particularmente fuera de la capital. La magnitud de la inversión ofrece un argumento favorable para esa narrativa, aunque el proyecto comenzó en 2023, antes de que la actual administración asumiera el poder, por lo que su ejecución atraviesa dos gobiernos y responde también a una estrategia empresarial de largo plazo para ampliar la capacidad regional de la embotelladora.
La ubicación de la planta añade una dimensión estratégica a la inversión. Desde Río Hondo, la compañía busca atender con mayor capacidad tanto la demanda guatemalteca como mercados centroamericanos, convirtiendo la expansión en algo más que un aumento de producción para consumo interno. Que una inversión superior a US$160 millones incorpore proveedores nacionales y proyecte producción desde Zacapa hacia otros países muestra el potencial de Guatemala para integrarse con mayor valor a cadenas regionales de abastecimiento, aunque convertir casos individuales de esta magnitud en una tendencia sostenida dependerá de factores que siguen condicionando la inversión, entre ellos infraestructura, logística, energía, seguridad jurídica y disponibilidad de capital humano.

