España despliega al Ejército por crisis migratoria en Ceuta

El Gobierno de España reforzó este viernes su respuesta a la crisis migratoria en Ceuta con el despliegue de 3.000 efectivos del Ejército, la visita del presidente Pedro Sánchez a la ciudad autónoma y nuevas medidas para contener los cruces irregulares desde Marruecos. La emergencia ha adquirido una dimensión sin precedentes tras la entrada masiva de migrantes y el aumento del número de fallecidos.

El Ministerio del Interior informó que 50.000 personas han ingresado ilegalmente en España desde el inicio de la crisis, aunque el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, elevó la cifra hasta 60.000. Según el Gobierno español, alrededor de 25.000 migrantes han regresado voluntariamente a Marruecos, mientras continúan las labores de identificación, asistencia y control en la frontera.

Durante su visita a Ceuta, Pedro Sánchez calificó lo ocurrido como “un ataque y una violación de la integridad territorial de España”, al considerar que la presión migratoria sobre la ciudad autónoma representa un desafío directo a la soberanía española. El mandatario agradeció además la cooperación de Marruecos para acelerar la repatriación de quienes ingresaron de forma irregular y anunció la instalación de boyas en el espigón fronterizo para crear una barrera física que dificulte nuevos cruces por mar.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó que 3.000 unidades del Ejército permanecen desplegadas para apoyar a la población y reforzar las tareas de vigilancia, rescate y control fronterizo junto con la Guardia Civil y otros cuerpos de seguridad, cuyos recursos se han visto desbordados por la magnitud de la crisis.

El saldo humano continúa agravándose. Las autoridades elevaron a 41 el número de migrantes fallecidos, cuyos cuerpos han sido recuperados del mar tras intentar alcanzar Ceuta a nado. Al mismo tiempo, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) permanece saturado, mientras cientos de personas esperan ser trasladadas a otras regiones de España.

La presión migratoria también alcanzó Melilla, donde 130 personas lograron ingresar desde Marruecos en las últimas horas, evidenciando que la crisis ya afecta simultáneamente a los dos enclaves españoles en el norte de África y obligando a reforzar los dispositivos de seguridad en ambos territorios.

Mientras las autoridades españolas intensifican la cooperación con Marruecos para frenar las salidas y agilizar las repatriaciones, el debate sobre la seguridad fronteriza ha trascendido el ámbito nacional. Incluso el expresidente estadounidense Donald Trump utilizó la situación como argumento político al afirmar que Estados Unidos “acabará como Ceuta” si los demócratas ganan las próximas elecciones, reflejando el impacto internacional que ha adquirido la crisis.

Ceuta y Melilla constituyen la única frontera terrestre entre la Unión Europea y África, por lo que periódicamente concentran importantes flujos migratorios. Sin embargo, la magnitud de los ingresos registrados, el despliegue militar, la presencia del presidente del Gobierno, las nuevas medidas de contención y el elevado número de víctimas mortales convierten este episodio en una de las mayores crisis migratorias que ha enfrentado España en los últimos años.

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