Arévalo endurece discurso sobre lavado, pandillas y seguridad

El presidente Bernardo Arévalo utilizó la ronda de prensa de este martes para aumentar la presión sobre el Congreso en torno a la aprobación de la ley antilavado, defender la estrategia de seguridad de su gobierno y abordar temas relacionados con crimen organizado, cooperación regional y la reciente escalada de violencia registrada en distintos puntos del país.

Durante su intervención, Arévalo aseguró que Guatemala enfrenta riesgos económicos y financieros si continúa retrasándose la actualización de la normativa contra lavado de dinero y financiamiento ilícito, advirtiendo que el país podría ingresar a la denominada “lista gris” del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

El mandatario sostuvo que una eventual sanción internacional tendría repercusiones directas sobre remesas familiares, inversión extranjera, relaciones bancarias internacionales y estabilidad financiera, razón por la cual pidió a los diputados acelerar las negociaciones dentro del Congreso.

Arévalo defendió la urgencia de aprobar la ley argumentando que la discusión trasciende intereses políticos y responde a una necesidad nacional frente al avance del crimen organizado y la presión internacional. También sostuvo que el lavado de dinero termina fortaleciendo estructuras criminales, corrupción y debilitamiento institucional, mientras las familias guatemaltecas esperan que el Legislativo actúe con responsabilidad ante una problemática que, según afirmó, “no admite demoras”.

En uno de los mensajes más políticos de la conferencia, el presidente afirmó que la discusión legislativa representa una decisión sobre “si perseguimos la ruta del dinero sucio o dejamos las cosas como están”, trasladando presión pública hacia las bancadas que todavía mantienen reservas sobre distintos artículos de la iniciativa.

Las declaraciones de Arévalo se producen mientras dentro del Congreso continúan las negociaciones alrededor de la iniciativa 6593. El presidente del Legislativo, Luis Contreras, aseguró este lunes que siguen avanzando los consensos entre bloques y sostuvo que “esta es una ley del país, no de un grupo político”. Además, reveló que la Junta Directiva ya cuenta con 62 votos seguros provenientes de bancadas como Cabal, Valor, Creo, Bien y otros aliados, aunque reconoció que todavía falta reunir el respaldo necesario para alcanzar la mayoría requerida dentro del pleno.

Las conversaciones legislativas continúan concentradas en temas relacionados con notarios, personas políticamente expuestas, sujetos obligados, sanciones económicas y facultades de supervisión financiera, mientras jefes de bloque buscan llevar nuevamente la normativa al pleno el próximo 2 de junio.

Además del tema financiero, la ronda de prensa estuvo marcada por la situación de seguridad. Arévalo aseguró que el Gobierno mantiene coordinación permanente entre instituciones para enfrentar estructuras criminales, narcotráfico y violencia armada, particularmente en sectores donde durante los últimos días aumentaron ataques y homicidios.

El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, respaldó el despliegue conjunto entre Ejército y Policía Nacional Civil y confirmó que el Ejército de Guatemala mantendrá una presencia indefinida en la región oriental tras el ataque armado registrado el lunes en la aldea San José Las Lágrimas, Chiquimula, hecho que volvió a elevar preocupación sobre la violencia en esa zona fronteriza.

Sáenz afirmó que las fuerzas armadas continuarán apoyando tareas de seguridad territorial, control fronterizo y combate al narcotráfico, mientras las autoridades intentan contener el avance de estructuras criminales en el oriente del país.

Al referirse al caso ocurrido en la colonia Santa Faz, zona 18, donde fueron capturados alias “Psicópata” y “Diabólico” mientras presuntamente descuartizaban a un rival pandillero, Arévalo reconoció que el hecho responde a una “guerra entre pandillas” y sostuvo que los recientes operativos contra la Mara 18 están generando reacciones violentas y disputas por control territorial. El mandatario aseguró que el Gobierno continuará presionando a las estructuras criminales para evitar que otras pandillas ocupen espacios donde hayan sido desarticuladas células delictivas.

Durante la conferencia también surgieron preguntas relacionadas con Honduras y la cooperación regional. Arévalo reiteró la necesidad de mantener coordinación centroamericana en temas de seguridad, migración y combate al crimen transnacional, señalando que muchos de los desafíos que enfrentan Guatemala y Honduras poseen dimensiones regionales que requieren respuestas conjuntas.

Las declaraciones del mandatario ocurren en medio de una nueva ola de hechos violentos registrados en distintos puntos del país, incluyendo ataques armados, asesinatos múltiples y enfrentamientos vinculados con pandillas y narcotráfico, un escenario que continúa alimentando la percepción de inseguridad y elevando la presión sobre las autoridades de seguridad y justicia.

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