El presidente Bernardo Arévalo aseguró que Walter Mazariegos no podrá asumir un nuevo período al frente de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) debido a la falta de un finiquito vigente y a las denuncias que actualmente pesan en su contra. Las declaraciones del mandatario reavivan una de las controversias más prolongadas dentro de la única universidad pública del país, a pocos días de que concluya el actual período de rectoría y en medio de nuevos cuestionamientos sobre la legalidad de su reelección.
Según Arévalo, la situación de Mazariegos no puede analizarse únicamente desde la óptica de la autonomía universitaria, ya que existen requisitos legales que deben cumplirse para ejercer cargos públicos. La Contraloría General de Cuentas ha sostenido que el rector no cuenta con una Constancia Transitoria de Inexistencia de Reclamación de Cargos (finiquito), debido a procesos y señalamientos que permanecen vigentes, una condición que diversos sectores consideran incompatible con su toma de posesión para un nuevo período.
La controversia adquirió una nueva dimensión este lunes luego de que el Ministerio Público confirmara que Walter Mazariegos acumula 17 denuncias en la Fiscalía contra la Corrupción, aunque aclaró que algunas de ellas están relacionadas con los mismos hechos y podrían tramitarse dentro de los mismos expedientes. El ente investigador indicó que las pesquisas continúan en desarrollo, sin detallar públicamente los delitos específicos que se investigan.
A estas denuncias se suman los señalamientos formulados por la Contraloría General de Cuentas contra Mazariegos y otros integrantes del Consejo Superior Universitario (CSU), derivados de presuntas irregularidades administrativas detectadas durante su gestión. La acumulación de investigaciones ha fortalecido los argumentos de quienes sostienen que el rector carece de las condiciones de probidad necesarias para continuar al frente de la casa de estudios, mientras sus aliados sostienen que no existe una resolución judicial firme que le impida asumir el cargo.
El debate se desarrolla en un contexto marcado por la crisis institucional que rodea a la USAC desde la elección de Mazariegos en 2022. Aquel proceso estuvo acompañado de recursos judiciales, protestas estudiantiles, exclusión de cuerpos electorales y denuncias de fraude impulsadas por diversos sectores académicos y estudiantiles. Las disputas derivaron posteriormente en tomas universitarias, manifestaciones y una profunda polarización dentro de la comunidad sancarlista.
Las resoluciones emitidas por la Corte de Constitucionalidad durante las últimas semanas han permitido mantener vigente el proceso que favorece la continuidad de Mazariegos, aunque las impugnaciones y recursos legales siguen activos. Paralelamente, grupos estudiantiles y organizaciones universitarias continúan cuestionando la legitimidad de una reelección que consideran producto de un proceso irregular.
A pocos días del relevo de autoridades universitarias, la incertidumbre persiste. Lo que está en juego ya no es únicamente la continuidad de Walter Mazariegos como rector, sino la credibilidad institucional de la USAC y la capacidad de las autoridades para garantizar que quienes ocupan cargos de dirección cumplan con los requisitos legales y éticos exigidos por la función pública. La resolución de este conflicto podría marcar el rumbo de una universidad que durante los últimos cuatro años ha permanecido atrapada entre disputas legales, cuestionamientos políticos y una creciente pérdida de confianza de parte de amplios sectores de la comunidad universitaria.

