Arabia Saudita advirtió que el precio del petróleo podría escalar hasta los 180 dólares por barril si la guerra con Irán se extiende más allá de abril, en un escenario que ya empieza a generar presión sobre los mercados energéticos globales.
La proyección está vinculada a las interrupciones en el suministro derivadas del conflicto, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el tránsito de crudo a nivel mundial.
El impacto ya comienza a reflejarse en los precios. El petróleo ha superado la barrera de los 100 dólares por barril, un nivel que en el contexto actual empieza a percibirse como bajo frente a las proyecciones más pesimistas del mercado.
La guerra en Irán ya ha retirado millones de barriles de la oferta global, mientras que los precios han subido alrededor del 50% desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, evidenciando la rapidez con la que el mercado ha reaccionado ante el riesgo de desabastecimiento.
En ese contexto, funcionarios saudíes anticipan que, conforme se reduzcan las reservas disponibles, la escasez física de petróleo comenzará a sentirse con mayor intensidad en los próximos días, lo que podría llevar los precios hacia los US$140 por barril. Si el estrecho de Ormuz permanece cerrado, estiman que para la segunda semana de abril el crudo podría situarse en torno a los US$150, con una trayectoria ascendente posterior hacia los US$165 y eventualmente los US$180 en las semanas siguientes.
El riesgo de que el conflicto se prolongue ha encendido alertas en el mercado energético. Un escenario de bloqueo sostenido, ataques a infraestructura o restricciones en rutas clave podría generar un choque de oferta suficiente para llevar los precios a niveles no vistos en años.

