El karateca guatemalteco Allan Maldonado volvió a subir a lo más alto del podio en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, al conquistar la medalla de oro en la categoría de kumite masculino -75 kilogramos de Santo Domingo 2026. El nacional se impuso 6-4 al dominicano Carlos Herrera en una final cerrada, disputada en el Pabellón de Combate del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
El combate se decidió en los segundos finales, cuando Maldonado respondió a la presión del representante local y, con apenas 17 segundos por disputar, consiguió un yuko que le permitió recuperar la ventaja por 5-4. Cuatro segundos después volvió a puntuar para colocar el definitivo 6-4 y asegurar una nueva presea dorada para la delegación guatemalteca.
El triunfo adquiere una dimensión especial por la continuidad del guatemalteco en esta competencia regional. Maldonado se proclamó campeón por tercera edición consecutiva, después de conquistar el oro en Barranquilla 2018 y defender exitosamente su título en San Salvador 2023. Ocho años después de su primera corona, el karateca mantiene así el dominio de una categoría en la que se ha consolidado como uno de los principales referentes nacionales.
Su actuación en República Dominicana también confirma el buen momento competitivo que atraviesa. Maldonado llegó a Santo Domingo después de obtener la medalla de bronce en el Campeonato Panamericano de Karate 2026, disputado en Brasil, donde además formó parte del equipo masculino guatemalteco que consiguió su clasificación a la Copa del Mundo por Equipos que se celebrará en noviembre en Hangzhou, China.
La victoria tiene además consecuencias para el siguiente tramo del ciclo deportivo continental, ya que el oro obtenido en Santo Domingo le aseguró la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Maldonado regresará así a una ciudad donde ya conoce el podio, luego de conquistar la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Lima 2019.
Con tres títulos consecutivos en los Centroamericanos y del Caribe, Maldonado convierte la regularidad en el principal argumento de una trayectoria que sigue sumando resultados internacionales. Su oro en Santo Domingo no representa un triunfo aislado, sino la confirmación de una presencia sostenida de Guatemala en el karate regional, en una disciplina que continúa aportando resultados importantes al deporte nacional.

