Haakon VIII hereda el trono de Noruega tras la muerte de Harald V

Noruega inició una nueva etapa monárquica tras la muerte de Harald V, quien falleció el 28 de agosto a los 89 años en el Hospital Universitario de Oslo. El Palacio Real informó que el soberano murió pacíficamente a las 6.35 horas, después de permanecer hospitalizado por una enfermedad sanguínea. Su hijo asumió automáticamente la Corona como Haakon VIII, conforme al sistema sucesorio noruego.

Harald V ocupó el trono durante 35 años, desde la muerte de su padre, Olav V, en enero de 1991. Fue el monarca de mayor edad en Europa y mantuvo sus funciones pese a los problemas de salud que marcaron sus últimos años. Se sometió a una cirugía cardíaca, recibió un marcapasos y atravesó diferentes hospitalizaciones, pero descartó abdicar porque consideraba que su juramento ante el Parlamento era un compromiso de por vida.

Su reinado estuvo caracterizado por la modernización de la monarquía y por un discurso de unidad que alcanzó especial relevancia después de los atentados de 2011. Harald defendió públicamente la diversidad religiosa, cultural y sexual de Noruega, una posición que fortaleció su imagen como figura integradora. Tras conocerse su muerte, miles de personas depositaron flores y encendieron velas frente al Palacio Real de Oslo, mientras las banderas permanecieron a media asta.

El nuevo rey, Haakon Magnus, tiene 53 años y durante su juventud mantuvo una relación difícil con su condición de heredero. Reconoció que ser príncipe le parecía un obstáculo para relacionarse con normalidad y que la atención pública lo irritaba. Encontró una vía de escape durante sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad de California en Berkeley, donde pudo vivir con mayor anonimato, practicar surf y acercarse a la música.

Haakon afirmó que, de no haber nacido dentro de la familia real, habría intentado dedicarse al surf. Sin embargo, completó su preparación institucional con formación naval y estudios de desarrollo internacional en la London School of Economics. Durante las enfermedades de su padre ejerció en varias ocasiones como regente, por lo que llega al trono con experiencia en las funciones constitucionales y diplomáticas de una monarquía cuyo poder es principalmente representativo.

Su vida también estuvo marcada por la decisión de casarse en 2001 con Mette-Marit Tjessem Høiby, una madre soltera sin origen aristocrático y con un pasado que generó resistencia entre sectores conservadores. Haakon defendió la relación incluso cuando se especuló que podía comprometer su futuro como heredero. Mette-Marit es ahora reina consorte, mientras Ingrid Alexandra, hija mayor de la pareja, se convierte en princesa heredera y primera en la línea de sucesión.

Haakon VIII recibe una Corona respetada, pero golpeada por controversias familiares, entre ellas los contactos pasados de Mette-Marit con Jeffrey Epstein y la condena judicial de su hijo Marius Borg Høiby. El nuevo monarca deberá conservar el legado integrador de Harald V y recuperar la confianza en la institución, mientras intenta demostrar que aquel príncipe que soñaba con escapar de sus obligaciones está preparado para representar a Noruega bajo el lema heredado de su bisabuelo: “Todo por Noruega”.

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