Dos cuerpos fueron localizados durante la madrugada de este sábado 29 de agosto en distintos puntos de Mixco y Chinautla, ambos abandonados a la orilla de la carretera y envueltos en bolsas plásticas o sábanas. Los hallazgos se suman a una serie de casos con características similares registrados durante 2026 en el área metropolitana de Guatemala.
El primero fue reportado en el bulevar El Naranjo y 22 calle, zona 4 de Mixco, después de que varias personas alertaran a los Bomberos Municipales sobre un bulto extraño. Al inspeccionarlo, los socorristas confirmaron que se trataba del cuerpo de una persona envuelto en bolsas de nailon.
Las condiciones en las que fue localizada la víctima impidieron establecer de inmediato su sexo, edad e identidad. Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) acordonaron el sector, mientras fiscales y técnicos del Ministerio Público quedaron a cargo de recuperar indicios y trasladar el cuerpo para los análisis forenses.
Horas después, los Bomberos Voluntarios recibieron una alerta sobre otro posible cuerpo en la carretera que conduce de Arimany hacia Santa Cruz, Chinautla. Socorristas de la 122 Compañía realizaron una búsqueda y localizaron restos envueltos en sábanas a un costado de la ruta, por lo que notificaron a las autoridades.
Hasta ahora, las autoridades no han informado si existe relación entre ambos casos ni han divulgado posibles causas de muerte. Será el Instituto Nacional de Ciencias Forenses el encargado de establecer las identidades, determinar cómo murieron las víctimas y verificar cuánto tiempo permanecieron en los lugares donde fueron encontradas.
Guatemala ya registraba más de 90 cuerpos abandonados en bolsas, sábanas, costales o vehículos durante 2026, frente a 39 casos contabilizados en todo 2025. Los hallazgos se han concentrado principalmente en la capital, Mixco, Villa Nueva y Chinautla, sectores donde las investigaciones han detectado disputas entre pandillas y estructuras vinculadas con el narcomenudeo.
Aunque el Gobierno reportó una reducción general de homicidios durante el primer semestre, la repetición de esta modalidad muestra una dimensión más organizada de la violencia. Abandonar cuerpos en lugares visibles puede funcionar como advertencia entre grupos criminales, pero determinar si ese patrón se aplica a estos dos casos dependerá de las necropsias y de una investigación que identifique tanto a las víctimas como a quienes trasladaron los cuerpos.

