Las autoridades hondureñas decomisaron 1.2 toneladas de presunta cocaína ocultas dentro de un camión cisterna que circulaba por El Progreso, en el departamento de Yoro. Según las investigaciones preliminares, el cargamento tenía como destino la frontera con Guatemala para continuar posteriormente hacia el norte del continente.
El secretario de Seguridad de Honduras, Gerson Velásquez, informó que los agentes localizaron 65 fardos dentro de la cisterna, procedente del departamento de Atlántida. La interceptación fue resultado de una investigación iniciada meses atrás contra una estructura criminal que utiliza el Corredor Atlántico para transportar droga.
Durante el operativo fueron capturados el conductor del camión y otros dos hombres que viajaban en un vehículo aparentemente utilizado para custodiar el cargamento. Las fuerzas de seguridad también decomisaron al menos cuatro armas automáticas, cargadores, municiones y chalecos antibalas.
La incautación se produjo un día después de que las autoridades hondureñas localizaran otros 520 kilogramos de cocaína escondidos en un transporte pesado en el departamento de El Paraíso, fronterizo con Nicaragua. Ambos operativos permitieron retirar de circulación más de 1.7 toneladas de droga en menos de 48 horas.
Velásquez indicó que durante los primeros siete meses del gobierno de Nasry Asfura se han decomisado más de tres toneladas de cocaína. Casi la mitad de esa cantidad fue localizada recientemente entre manglares de Marcovia, en el departamento de Valle, cercano a la frontera con El Salvador.
Las autoridades investigan si los cargamentos interceptados en el norte y sur de Honduras pertenecen a células distintas. El Gobierno hondureño sostiene que las organizaciones criminales están modificando sus rutas terrestres debido al aumento de las operaciones de vigilancia e interceptación marítima en el Caribe y el Pacífico.
El caso vuelve a situar la frontera entre Honduras y Guatemala como un punto estratégico dentro de las rutas regionales del narcotráfico. Aunque el decomiso representa un golpe logístico, el traslado de cargamentos de gran volumen mediante vehículos pesados muestra la capacidad de estas estructuras para utilizar corredores comerciales legales y atravesar varios países antes de llegar a los mercados de Norteamérica.

