La Junta Monetaria (JM) abordó dos asuntos relevantes para el sistema financiero guatemalteco durante su reunión del miércoles 26 de agosto: decidió mantener en 3.50% la tasa de interés líder de política monetaria y confirmó que cuatro profesionales han presentado sus expedientes para optar al cargo de superintendente de Bancos.
La decisión sobre la tasa fue adoptada por unanimidad, después de analizar la coyuntura económica nacional e internacional y el balance de riesgos para la inflación. Según el Banco de Guatemala, las presiones inflacionarias se mantienen contenidas, aunque persisten riesgos relacionados con la economía mundial, los precios de las materias primas y las tensiones geopolíticas.
Mantener la tasa en 3.50% implica conservar sin cambios la principal herramienta utilizada por el banco central para influir sobre el costo del dinero, el crédito y la demanda interna. La medida ofrece continuidad a la política monetaria, pero obliga a mantener vigilancia sobre cualquier presión externa que pueda trasladarse a los precios internos.
En la misma jornada, Álvaro González Ricci, presidente de la JM y del Banco de Guatemala, informó que hasta el miércoles se habían recibido cuatro expedientes de aspirantes a dirigir la Superintendencia de Bancos (SIB). El plazo para presentar candidaturas concluirá el viernes 28 de agosto, por lo que el número todavía podría aumentar.
Los integrantes de la Junta Monetaria conocerán oficialmente los expedientes durante la sesión del 2 de septiembre y una semana después, el 9 de septiembre, deberán integrar la terna que será enviada al presidente Bernardo Arévalo. El mandatario contará con 15 días para seleccionar al próximo superintendente, quien ejercerá el cargo durante el período 2026-2030.
La persona designada sustituirá a Saulo De León Durán y deberá asumir funciones el 1 de octubre de 2026. De acuerdo con la legislación, el nombramiento corresponde al presidente de la República, pero debe realizarse entre los tres candidatos propuestos por la Junta Monetaria con el respaldo requerido de sus integrantes.
Aunque la tasa de interés y la elección del titular de la SIB corresponden a procesos distintos, ambos asuntos reflejan el peso de la Junta Monetaria en la estabilidad económica y la supervisión del sistema financiero. La continuidad monetaria deberá acompañarse de una selección transparente y eminentemente técnica, capaz de preservar la independencia institucional y la confianza de ahorrantes, inversionistas y entidades supervisadas.

