Posible tortura deja muerto y herido en zona 7

Un hombre murió y otro resultó gravemente herido en un posible caso de tortura ocurrido dentro de una vivienda de la colonia El Amparo I, zona 7 de la Ciudad de Guatemala, donde las víctimas fueron localizadas atadas de pies y manos y con señales de violencia. El hecho ocurrió la tarde del jueves 20 de agosto en un inmueble situado en la 40 calle y 34 avenida, después de que gritos de auxilio alertaran sobre lo que sucedía en el interior.

Según el relato proporcionado por el sobreviviente a los socorristas, él y su primo se encontraban en el parque Los Pinos cuando varias personas los llevaron por la fuerza hasta la vivienda, donde fueron amarrados y golpeados. El hombre aseguró que los agresores estrangularon a su acompañante y que posteriormente comenzaron a golpearlo a él con un tubo. Los Bomberos Municipales le brindaron atención y lo trasladaron al Hospital General San Juan de Dios debido a la gravedad de las lesiones.

Cuando los cuerpos de socorro y agentes de la Policía Nacional Civil llegaron al inmueble encontraron a una de las víctimas sin vida, mientras el segundo hombre todavía presentaba signos vitales. Las condiciones en que fueron localizados llevaron a las autoridades a considerar preliminarmente que pudieron haber sido sometidos a tortura, aunque corresponderá al Ministerio Público establecer mediante las diligencias forenses la causa de muerte y reconstruir lo ocurrido dentro de la residencia.

Algunas versiones surgidas después del hecho mencionan disparos, la posible fuga de personas por un barranco cercano y el hallazgo de armas blancas dentro del inmueble. Estos elementos no habían sido confirmados oficialmente por la PNC ni por el Ministerio Público, por lo que todavía no puede establecerse cuántas personas participaron, qué motivó el ataque o si las víctimas tenían algún vínculo previo con sus agresores. Tampoco se habían reportado capturas relacionadas con el caso.

La declaración del sobreviviente ofrece por ahora la principal reconstrucción de las horas previas al hallazgo, pero deberá ser contrastada con evidencias y testimonios dentro de la investigación. El posible traslado forzado de dos personas desde un espacio público hasta una vivienda donde una de ellas terminó muerta eleva la gravedad del caso, que ya no se limita a esclarecer un homicidio, sino que obliga a determinar quiénes participaron en la retención y las agresiones y si detrás del hecho existe una estructura o motivación criminal específica.

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