Daños severos obligan a restringir transporte pesado en el Periférico

El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) prohibió la circulación de transporte pesado sobre el puente del Anillo Periférico que cruza la calzada Raúl Aguilar Batres, después de que una evaluación de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) detectara deterioro severo en elementos de su estructura. La restricción afecta uno de los principales corredores de conexión entre el sur de la capital y otras rutas nacionales, utilizado diariamente por miles de vehículos y buena parte del transporte de carga que atraviesa el área metropolitana.

La alerta surgió tras una inspección visual efectuada por técnicos de Conred el 17 de agosto, luego de reportes ciudadanos sobre grietas y daños visibles. La evaluación identificó desprendimientos de concreto, acero de refuerzo expuesto, filtraciones, corrosión y fisuras en componentes estructurales, por lo que la institución calificó el deterioro como severo y recomendó reducir la circulación sobre el sector afectado, además de realizar un estudio estructural detallado que permita determinar la profundidad de los daños y las intervenciones necesarias.

La medida obliga a los vehículos pesados que ingresan desde la CA-9 por Villa Nueva a continuar sobre la calzada Aguilar Batres hacia El Trébol, desde donde podrán buscar rutas alternativas por las calzadas Roosevelt o San Juan para reincorporarse posteriormente al Periférico. La PMT de Villa Nueva y Emetra coordinan los desvíos para impedir que el transporte de carga se incorpore al puente desde la 29 calle, mientras la prohibición permanecerá vigente hasta que las autoridades determinen que existen condiciones seguras para restablecer la circulación.

El impacto potencial supera el ámbito del tránsito capitalino. Por el sector circulan diariamente entre 150 mil y 200 mil vehículos y más del 95% del transporte pesado y de carga que utiliza esta conexión pasa por el puente, según datos recogidos por Prensa Libre. La Cámara Guatemalteca de Transporte de Carga advirtió que cualquier restricción prolongada puede traducirse en mayores tiempos de traslado, incremento de costos logísticos y dificultades para la distribución de mercancías, materias primas y suministros, debido al carácter estratégico de este corredor para la actividad comercial del país.

La responsabilidad de determinar el alcance del deterioro y ejecutar las reparaciones corresponde ahora principalmente a Covial, dependencia del CIV encargada de la conservación de la infraestructura vial. Conred ha solicitado una evaluación estructural especializada antes de definir si será suficiente una reparación puntual o si el puente necesitará trabajos de reforzamiento y rehabilitación de mayor alcance. La restricción preventiva reduce temporalmente la carga sobre la estructura, pero no resuelve el problema que motivó la alerta.

El deterioro de una infraestructura por la que circula una parte fundamental del transporte de carga vuelve a poner bajo escrutinio el mantenimiento preventivo de la red vial guatemalteca. La decisión de retirar los vehículos pesados constituye una medida necesaria ante los indicios técnicos disponibles, pero también plantea por qué una estructura de semejante importancia logística llegó a presentar daños calificados como severos antes de que se adoptaran restricciones. El siguiente paso será establecer con rapidez la magnitud real del problema y, sobre todo, evitar que una medida inicialmente preventiva termine convirtiéndose en una prolongada afectación al tránsito y al comercio por falta de intervención oportuna.

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