Un exjugador venezolano de béisbol que actualmente trabaja para la organización de los Padres de San Diego fue detenido por las autoridades migratorias estadounidenses durante un viaje de trabajo. Oswaldo Pirela, de 34 años, permanece retenido en un centro de detención migratoria en El Paso, Texas, según registros federales y declaraciones de su familia.
Pirela se desempeña como entrenador de receptores dentro del sistema de ligas menores de los Padres y había viajado a El Paso por motivos relacionados con su trabajo. La organización cuenta en esa ciudad con los El Paso Chihuahuas, su filial de Triple-A. El venezolano fue detenido alrededor de las 5 de la mañana del domingo en el aeropuerto de El Paso, de acuerdo con su hermana, Daniela Pirela.
Los Padres confirmaron que están al tanto de la situación y señalaron que se encuentran recabando información sobre lo ocurrido. Pirela trabaja para la organización de San Diego como entrenador, pero nunca jugó para los Padres en las Grandes Ligas. Antes de iniciar su trayectoria como técnico, desarrolló parte de su carrera como jugador dentro del sistema de ligas menores de los Rangers de Texas.
Según su familia, Pirela lleva alrededor de 12 años viviendo en Estados Unidos y solicitó asilo en 2015. Actualmente reside en Peoria, Arizona, junto a su esposa y sus dos hijos, de 9 y 4 años, ambos ciudadanos estadounidenses. Su hermana aseguró que durante ese tiempo ha cumplido con la ley y mantiene una vida estable en el país.
El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que el venezolano ingresó legalmente a Estados Unidos, pero que su autorización para permanecer en el país expiró en febrero de 2018. Su familia afirma, por otra parte, que ha mantenido vigente su autorización laboral mientras tramita su situación migratoria, lo que introduce una diferencia entre el permiso para trabajar y el estatus que permite permanecer legalmente en territorio estadounidense.
Pirela permanece bajo custodia en el Centro de Procesamiento de El Paso mientras avanza su caso. La detención abre ahora la posibilidad de un proceso de deportación, aunque deberá contar con las garantías y procedimientos establecidos por la legislación migratoria estadounidense.
El caso ha llamado especialmente la atención porque la detención ocurrió mientras Pirela realizaba actividades relacionadas con su empleo para una organización de las Grandes Ligas. Los Padres han evitado por ahora pronunciarse sobre el fondo de su situación migratoria, a la espera de obtener más información sobre el procedimiento abierto contra uno de los integrantes de su sistema de desarrollo de jugadores.

