Guatemala concentró más de la mitad de las remesas recibidas por el Triángulo Norte de Centroamérica durante el primer semestre de 2026, consolidándose como el principal receptor entre los tres países de la región. Guatemala, El Salvador y Honduras recibieron conjuntamente US$24,554.6 millones entre enero y junio, un incremento de 7.8% respecto al mismo período de 2025, según datos recopilados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
De ese volumen, Guatemala recibió US$12,978.5 millones, equivalentes al 52.9% del total regional. Honduras ocupó el segundo lugar con US$6,515.5 millones, el 26.5%, mientras El Salvador recibió US$5,060.6 millones, equivalente al 20.6%. De esta manera, los hogares guatemaltecos recibieron por sí solos más recursos del exterior que cualquiera de los otros dos países y prácticamente tanto como ambos mercados individualmente considerados.
Los tres países registraron aumentos frente al primer semestre del año pasado, aunque a ritmos diferentes. Las remesas crecieron 7% en Guatemala, 12.3% en Honduras y 4.5% en El Salvador, lo que confirma la fortaleza que mantienen estos flujos pese al endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y a la reducción observada en las detenciones de migrantes centroamericanos durante 2026.
Para Guatemala, las cifras vuelven a evidenciar el enorme peso que las remesas tienen sobre la economía y, especialmente, sobre los ingresos de millones de hogares. Estados Unidos continúa siendo su principal origen, en un país donde se estima que viven más de tres millones de guatemaltecos. Buena parte de los recursos enviados por los migrantes termina destinada al consumo familiar y al pago de bienes y servicios.
El crecimiento adquiere además relevancia por producirse en medio de un escenario migratorio más restrictivo en Estados Unidos. Entre enero y abril, las detenciones de ciudadanos de Guatemala, Honduras y El Salvador en Estados Unidos y México cayeron 67%, al pasar de 36,142 durante el mismo período de 2025 a 11,843 este año. En territorio estadounidense, las aprehensiones disminuyeron 66%, mientras en México bajaron 68%.
Las cifras muestran así una aparente paradoja regional: mientras disminuye considerablemente el flujo de migrantes detectados en ruta hacia Estados Unidos, el dinero enviado por quienes ya se encuentran en el exterior continúa creciendo. Para Guatemala, que recibe casi 53 de cada 100 dólares enviados al Triángulo Norte, las remesas mantienen su papel como uno de los principales soportes de la economía familiar y una fuente de divisas cuya importancia continúa aumentando.

