El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que Karoline Leavitt dejará a finales de agosto su cargo como secretaria de prensa de la Casa Blanca, una de las posiciones de mayor exposición pública dentro de su administración. Según explicó el mandatario, la decisión responde al deseo de Leavitt de dedicar más tiempo a sus hijos pequeños y a su familia, después de haber regresado recientemente de su licencia por maternidad.
Trump comunicó la salida a través de sus redes sociales y describió a Leavitt como una de sus asesoras de mayor confianza, al tiempo que dejó claro que continuará vinculada políticamente a su entorno. Tras abandonar formalmente la Casa Blanca, está previsto que ejerza como asesora externa de comunicaciones y mantenga su apoyo al movimiento político del presidente, por lo que su salida no supone una ruptura con Trump ni con su proyecto político.
Leavitt se convirtió en la persona más joven de la historia en ocupar la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca y llegó al puesto al inicio del segundo mandato de Trump. Su relación con el mandatario se remonta a 2018, cuando comenzó como pasante en la Casa Blanca; posteriormente trabajó en su primera administración, fue candidata al Congreso en 2022 y ejerció como secretaria de prensa nacional durante la campaña presidencial de Trump en 2024.
Durante su etapa como portavoz, Leavitt se convirtió en uno de los rostros más reconocibles de la administración y en una firme defensora de Trump frente a los medios. Su gestión también estuvo marcada por cambios en la estrategia de comunicación de la Casa Blanca, incluida una mayor presencia de medios digitales y no tradicionales en las ruedas de prensa y modificaciones en las políticas de acceso de los periodistas, decisiones que generaron tanto respaldo entre los aliados del presidente como críticas de organizaciones de prensa.
La salida se producirá además a pocos meses de las elecciones legislativas de noviembre, cuando los republicanos intentan conservar sus mayorías en el Congreso. Trump todavía no ha anunciado quién sustituirá a Leavitt al frente de la Secretaría de Prensa, por lo que la elección de su sucesor será relevante para definir la estrategia comunicacional de la Casa Blanca durante la recta final hacia las elecciones de medio mandato.
Aunque abandona uno de los cargos más visibles del Gobierno, Leavitt permanecerá dentro del círculo político de Trump desde una posición externa. Su salida cierra una etapa de intensa exposición diaria ante la prensa, pero mantiene abierta su participación en el movimiento republicano y podría permitirle asumir un papel político más flexible fuera de la estructura formal de la Casa Blanca.

