La aldea San Juan del Obispo, en Antigua Guatemala, celebrará este domingo 9 de agosto la cuarta edición del Festival del Chocolate 2026, un evento que busca promover el cacao artesanal, fortalecer el turismo comunitario y resaltar el patrimonio cultural y gastronómico de una de las comunidades más emblemáticas del departamento de Sacatepéquez.
La actividad reunirá a productores, artesanos y emprendedores locales, quienes ofrecerán degustaciones, talleres y exhibiciones sobre el proceso de elaboración del chocolate, desde el tostado y molienda del cacao hasta la preparación de bebidas y productos tradicionales. Los visitantes también podrán adquirir chocolates artesanales y conocer de cerca las técnicas heredadas de generación en generación.
Además de la oferta gastronómica, el festival incluirá recorridos por las calles empedradas de la comunidad, visitas a la iglesia colonial de San Juan del Obispo y al Museo del Níspero, espacios que forman parte de la identidad histórica y turística del poblado. La propuesta busca ofrecer una experiencia integral que combine cultura, historia y desarrollo económico local.
El cacao tiene un profundo significado en Guatemala, donde las civilizaciones mayas lo utilizaron como alimento, bebida ceremonial e incluso como moneda de intercambio. En San Juan del Obispo, varios emprendimientos han mantenido viva esa tradición mediante la producción artesanal de chocolate, convirtiendo a la comunidad en uno de los principales referentes de esta actividad en el país.
En los últimos años, San Juan del Obispo ha consolidado una estrategia de turismo comunitario basada en la valorización de su patrimonio gastronómico y cultural. Eventos como el Festival del Pepián y ahora el Festival del Chocolate forman parte de esa apuesta por diversificar la oferta turística de Antigua Guatemala y generar ingresos para las familias de la localidad sin perder la esencia de sus tradiciones.
Los organizadores esperan la llegada de visitantes nacionales y extranjeros durante la jornada dominical, con el objetivo de seguir posicionando a San Juan del Obispo como un destino donde la historia, la gastronomía y el trabajo artesanal convergen para ofrecer una experiencia auténticamente guatemalteca.

