El Fondo Monetario Internacional (FMI) respaldó la solidez de la economía guatemalteca tras concluir la Consulta del Artículo IV de 2026, al considerar que el país mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos pese a un entorno internacional marcado por la incertidumbre. Sin embargo, el organismo advirtió que Guatemala deberá enfrentar cuatro desafíos clave para sostener su crecimiento en el mediano plazo: los choques externos, el fortalecimiento de la gobernanza, la diversificación de las exportaciones y una política de subsidios más focalizada.
El Directorio Ejecutivo del FMI destacó que Guatemala ha logrado mantener estabilidad gracias a una combinación de políticas fiscales y monetarias prudentes, baja deuda pública, inflación controlada y un sistema financiero sólido. Según el organismo, la economía creció 4.3% en 2025, mientras que la inflación cerró en 1.7%, por debajo de la meta del Banco de Guatemala. Además, las reservas internacionales alcanzaron US$32.700 millones, impulsadas por el comportamiento histórico de las remesas familiares.
No obstante, el Fondo advirtió que el país no está exento de riesgos. Entre ellos mencionó el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios internacionales del petróleo, la desaceleración de la economía mundial y las tensiones comerciales, factores que podrían moderar el crecimiento económico durante 2026. Aunque el FMI proyecta que la expansión continuará, considera necesario fortalecer la capacidad del país para responder a estos choques externos mediante mayor inversión pública, mejoras en infraestructura y reformas que impulsen la productividad.
El informe también identifica la gobernanza como un componente esencial para sostener el desarrollo. El organismo recomendó reforzar la transparencia institucional, mejorar la eficiencia del gasto público y continuar modernizando la administración tributaria. Además, señaló que Guatemala mantiene desafíos estructurales que siguen limitando su potencial de crecimiento, por lo que instó a acelerar la inversión en infraestructura, mejorar la preparación y ejecución de proyectos, modernizar los procesos de contratación pública y fortalecer la movilización de ingresos, medidas que, según indicó, ya forman parte de la hoja de ruta del Gobierno.
El FMI agregó que la deficiente infraestructura pública y los rezagos en los indicadores sociales continúan frenando el desarrollo económico del país. Asimismo, advirtió que, aunque las remesas familiares impulsan el consumo interno y han fortalecido la economía, también complican la conducción de la política monetaria y ejercen presión sobre la competitividad, por lo que recomendó avanzar en reformas que incrementen la productividad y reduzcan estas vulnerabilidades.
En materia comercial, el FMI instó a Guatemala a diversificar sus exportaciones y ampliar sus mercados, con el objetivo de reducir la dependencia de un número limitado de productos y destinos. A juicio del organismo, una economía con mayor capacidad exportadora estaría mejor preparada para enfrentar eventuales cambios en el comercio internacional y en las políticas de sus principales socios económicos.
Otro de los puntos analizados fue la política de subsidios. Aunque el Fondo reconoce que medidas temporales, como las destinadas a amortiguar el impacto del alza de los combustibles, pueden ser necesarias en circunstancias excepcionales, reiteró que los subsidios generalizados implican un alto costo fiscal y suelen beneficiar también a sectores que no los necesitan. Por ello, recomendó fortalecer el registro social del país para avanzar hacia apoyos focalizados dirigidos a los hogares más vulnerables.
Las conclusiones del FMI llegan en un momento en que Guatemala busca preservar el dinamismo de su economía frente a un entorno internacional más complejo. El organismo mantiene una evaluación positiva sobre la resiliencia del país, pero advierte que conservar esa fortaleza dependerá de la capacidad para impulsar reformas, fortalecer las instituciones y reducir la exposición a factores externos, sin comprometer la estabilidad macroeconómica que ha caracterizado a Guatemala durante los últimos años.

