El exmandatario venezolano Nicolás Maduro enfrenta uno de los procesos judiciales más complejos de su carrera política en un tribunal federal de Nueva York, donde la Fiscalía de Estados Unidos sostiene que lideró una estructura dedicada al narcoterrorismo, el tráfico internacional de cocaína y el uso de armas de guerra. De ser declarado culpable de todos los cargos, podría recibir una condena de cadena perpetua.
Durante una audiencia celebrada este 22 de julio, el juez federal Alvin Hellerstein fijó el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027, al considerar la complejidad del caso y el volumen de pruebas que deberán presentar ambas partes. La defensa de Maduro mantiene su declaración de no culpabilidad y anunció que solicitará la desestimación del proceso alegando que el exgobernante goza de inmunidad soberana y cuestionando la legalidad de su captura.
La acusación presentada por el Departamento de Justicia estadounidense incluye cuatro cargos federales: conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para utilizar armas de guerra en apoyo de actividades de narcotráfico. Según la Fiscalía, estas conductas podrían ser castigadas con cadena perpetua, además de importantes sanciones económicas.
Los fiscales sostienen que Maduro utilizó su posición dentro del Estado venezolano para facilitar el envío de grandes cargamentos de cocaína hacia territorio estadounidense y mantener vínculos con organizaciones armadas, entre ellas las extintas FARC, dentro de una estructura que Washington ha relacionado durante años con el denominado Cartel de los Soles. La acusación también señala que el uso de armamento militar habría servido para proteger esas operaciones ilícitas.
El proceso judicial representa un hecho sin precedentes para un exjefe de Estado latinoamericano en tribunales estadounidenses y podría prolongarse durante varios meses debido a la cantidad de evidencia, testigos y documentación clasificada que ambas partes deberán presentar antes del juicio. El calendario aprobado por la corte contempla la presentación de mociones preliminares desde septiembre de este año y nuevas audiencias durante los próximos meses.
Mientras la defensa insiste en que el proceso debe anularse por supuestas violaciones al derecho internacional y por la inmunidad que, asegura, corresponde a Maduro, la Fiscalía sostiene que los delitos imputados son de tal gravedad que deben ser juzgados por la justicia estadounidense. La decisión final sobre esos recursos se conocerá antes del inicio del juicio, previsto para junio de 2027.

