Los precios internacionales del petróleo retomaron este martes la tendencia al alza, impulsados por la escalada militar entre Estados Unidos e Irán y el creciente temor de los mercados a una interrupción del suministro energético en Medio Oriente. El incremento reaviva la preocupación por un nuevo aumento en el precio de los combustibles en países importadores como Guatemala.
El West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, subió US$0.86 y cerró en US$80.20 por barril, mientras que el Brent del Mar del Norte, referencia internacional, ganó US$1.15 hasta situarse en US$85.88 por barril, en una jornada marcada por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados energéticos.
La tensión aumentó después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara una tercera ola consecutiva de ataques contra objetivos militares iraníes, ordenada por el presidente Donald Trump. Según Washington, los bombardeos estuvieron dirigidos contra instalaciones vinculadas con el control estratégico del estrecho de Ormuz.
Irán respondió con nuevos ataques mediante misiles y drones contra la base naval estadounidense de Jufair, en Baréin, donde opera la Quinta Flota de Estados Unidos, además de otra instalación militar en Jordania. Paralelamente, las Fuerzas Armadas de Kuwait informaron haber interceptado proyectiles que ingresaron a su espacio aéreo, mientras que Emiratos Árabes Unidos denunció que dos petroleros fueron alcanzados por misiles de crucero cuando navegaban por la región, un incidente que dejó un tripulante fallecido y ocho heridos.
A la confrontación militar se suma una disputa por el control del tránsito marítimo en la zona. Trump aseguró que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto “con o sin Irán” y anunció la imposición de una tasa del 20 % a los buques que transiten por esa ruta para cubrir los costos de seguridad. Teherán rechazó la medida y afirmó que Estados Unidos carece de autoridad para decidir sobre el futuro de ese paso estratégico.
La reacción de los mercados fue inmediata. Los inversionistas temen que una prolongación del conflicto complique el suministro de petróleo y eleve los costos del transporte marítimo, factores que históricamente han impulsado aumentos en las cotizaciones internacionales del crudo.
Para Guatemala, el nuevo repunte representa una señal de alerta. El país depende casi por completo de la importación de combustibles y ya experimentó un incremento en los precios de las gasolinas y el diésel tras el fin de los subsidios estatales. Un alza sostenida del petróleo internacional podría trasladarse nuevamente al mercado nacional, presionando los costos del transporte, la producción y la distribución de alimentos, además de impactar el costo de vida de los hogares guatemaltecos.
La evolución del conflicto será determinante en los próximos días. Si continúan las hostilidades o se intensifican las restricciones al comercio marítimo en la región, analistas prevén que la volatilidad persistirá y que los precios del petróleo podrían seguir aumentando, con repercusiones para las economías dependientes de las importaciones de energía.

