La XXIII edición de la Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua) abre sus puertas este martes 7 de julio en Fórum Majadas, donde permanecerá hasta el 19 de julio con una programación de 667 actividades entre presentaciones de libros, encuentros con escritores, foros, homenajes, conciertos, cine y jornadas temáticas. Bajo el lema “Vamos por un país de más lectores”, la feria vuelve a plantearse como uno de los principales espacios culturales del país, en una edición marcada por el homenaje a Rigoberta Menchú Tum, la participación de Alemania como invitado de honor y los 30 años de la firma de los Acuerdos de Paz.
Durante trece días, la programación reunirá a autores nacionales e internacionales y combinará la actividad editorial con propuestas para públicos de diferentes edades. La agenda incluye presentaciones de novedades, conversaciones literarias, firmas de libros, espacios infantiles, actividades profesionales para escritores y editores, además de las tradicionales jornadas temáticas que han ampliado el alcance de la feria hacia públicos que no necesariamente llegan atraídos únicamente por la literatura.
Uno de los ejes centrales será el homenaje a Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz de 1992, cuya trayectoria estará vinculada a una programación que también recuperará la memoria de las tres décadas transcurridas desde la firma de los Acuerdos de Paz. La coincidencia de ambos temas concede a esta edición un fuerte componente histórico y político, en un país donde las discusiones sobre memoria, justicia, democracia y pueblos indígenas continúan formando parte del debate público.
Alemania tendrá una presencia destacada como país invitado de honor, con un pabellón propio y más de 140 actividades que incluyen literatura, arte, tecnología, experiencias de realidad virtual y orientación sobre oportunidades académicas. La participación alemana incorpora además un componente profesional mediante actividades vinculadas a la Feria del Libro de Fráncfort, uno de los principales encuentros internacionales de la industria editorial, con jornadas dirigidas a escritores, editores, libreros, bibliotecarios y otros profesionales del sector.
La música también tendrá espacio propio mediante Filgua Música, mientras las noches temáticas ampliarán la programación con actividades dedicadas al cine, el terror, universos de la cultura popular y encuentros dirigidos a públicos juveniles. La feria ha incorporado incluso actividades relacionadas con el Mundial de 2026, aprovechando la coincidencia entre ambos acontecimientos para convertir la sede en un espacio donde la literatura convive con otras expresiones culturales y de entretenimiento.
Filgua llega a su edición número 23 con un desafío que supera la cantidad de actividades organizadas. Guatemala continúa enfrentando dificultades estructurales para ampliar el acceso a los libros y consolidar hábitos de lectura, por lo que la feria representa al mismo tiempo una celebración cultural y una llamada de atención sobre la necesidad de llevar la lectura fuera de los grandes encuentros anuales. Su capacidad para reunir durante casi dos semanas a escritores, editoriales, instituciones y lectores confirma su crecimiento, pero el objetivo expresado en su propio lema dependerá de que el impulso generado en estos trece días encuentre continuidad en escuelas, bibliotecas y comunidades durante el resto del año.

