Los precios internacionales del petróleo descendieron hasta su nivel más bajo en más de cuatro meses, impulsados por el optimismo que rodea las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y por la recuperación del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. La combinación de ambos factores ha reducido el temor de los mercados a una eventual interrupción del suministro global de crudo.
El barril de Brent cerró en 71,57 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) terminó en 68,58 dólares, tras registrar pérdidas superiores al 1 % durante la jornada. Los inversionistas consideran que un eventual avance en el diálogo entre Washington y Teherán disminuiría el riesgo de un nuevo conflicto en la región y, con ello, la posibilidad de restricciones al comercio petrolero.
El descenso de los precios coincide con la normalización del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, donde el paso de buques petroleros volvió a superar los 10 millones de barriles diarios, una señal de recuperación tras varias semanas marcadas por la incertidumbre. Aunque el flujo continúa por debajo de los niveles habituales y los costos del transporte permanecen elevados, la mejora ha contribuido a devolver confianza a los mercados energéticos.
En este contexto, Estados Unidos y doce países árabes renovaron su compromiso para garantizar la seguridad y la libre navegación en el estrecho de Ormuz, reafirmando la cooperación para proteger una ruta por la que transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo. La declaración busca evitar nuevos incidentes que puedan afectar el abastecimiento internacional y consolidar la estabilidad en una zona considerada estratégica para la economía global.
Pese al alivio que reflejan los mercados, los analistas mantienen la cautela y advierten que la evolución de los precios seguirá dependiendo del desarrollo de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y de que el tránsito por Ormuz continúe normalizándose. Si ambas condiciones se mantienen, el mercado podría entrar en una etapa de mayor oferta durante la segunda mitad del año, prolongando la presión a la baja sobre las cotizaciones del crudo.

