La Marina Nacional de El Salvador asestó uno de los golpes más importantes al narcotráfico en la historia reciente del país al decomisar 6.68 toneladas de cocaína valoradas en aproximadamente 167 millones de dólares, una operación que, según el presidente Nayib Bukele, constituye la mayor incautación registrada por las autoridades salvadoreñas.
El operativo se desarrolló el 18 de junio en aguas del océano Pacífico, a 1,074 kilómetros al suroeste de la Bocana El Cordoncillo, en el Estero de Jaltepeque. De acuerdo con la información oficial, efectivos navales interceptaron dos embarcaciones tipo LPV (Low Profile Vessel), diseñadas para dificultar su detección por radares y patrullajes marítimos. En ambas naves viajaban seis presuntos narcotraficantes: cuatro colombianos y dos ecuatorianos.
Las autoridades informaron que la primera embarcación transportaba 3.425 toneladas de cocaína, mientras que la segunda movilizaba 3.255 toneladas, sumando un total de 6.68 toneladas. La magnitud del cargamento superó el récord anterior alcanzado por la Marina salvadoreña en febrero de este año, cuando fueron decomisadas 6.6 toneladas de la misma droga en una sola operación marítima.
El presidente Bukele destacó que las incautaciones realizadas durante 2026 ya alcanzan 13.286 toneladas de cocaína, con un valor estimado superior a 332 millones de dólares. El mandatario atribuyó los resultados al fortalecimiento de las capacidades de vigilancia marítima y a una estrategia orientada a interceptar cargamentos en alta mar antes de que alcancen las rutas continentales utilizadas por las organizaciones criminales.
La operación también refleja un cambio en las dinámicas del combate al narcotráfico en Centroamérica. Diversos análisis regionales señalan que las presiones internacionales y el reforzamiento de los controles costeros han obligado a las redes criminales a utilizar rutas cada vez más alejadas de la costa y embarcaciones especializadas para trasladar droga desde Sudamérica hacia Norteamérica.
Aunque las autoridades salvadoreñas destacan las cifras récord alcanzadas este año, especialistas advierten que la magnitud de los decomisos también evidencia la persistencia del corredor centroamericano como una de las principales rutas del narcotráfico internacional. El desafío para los gobiernos de la región sigue siendo mantener la presión sobre las organizaciones criminales sin que estas logren reconfigurar sus operaciones hacia nuevas rutas o modalidades de transporte.

