El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que el gobierno cubano “caerá muy pronto”, y anticipó que Cuba podría ser un próximo objetivo dentro de su política exterior una vez se resuelva el conflicto en Irán.
En una entrevista telefónica con la cadena estadounidense CNN, Trump señaló que, aunque actualmente la prioridad de su administración es la operación militar en curso contra Irán, considera que la situación en Cuba es un asunto de “cuestión de tiempo” y anticipó posibles acciones diplomáticas y políticas con La Habana.
“Cuba va a caer muy pronto… están deseando llegar a un acuerdo”, declaró el mandatario, quien explicó que planea encomendar al secretario de Estado, Marco Rubio, el seguimiento de esas posibles negociaciones. Trump dijo que Cuba ha enfrentado dificultades económicas durante décadas y que el régimen cubano estaría dispuesto a buscar un entendimiento con Washington.
Las declaraciones del presidente se producen en un contexto regional marcado por tensiones geopolíticas y por una intensificación de la presión estadounidense sobre gobiernos considerados adversarios, así como a pocos días de que Estados Unidos y varios países de América Latina acordaran cooperar contra el narcotráfico y el “narcoterrorismo”.
La afirmación de Trump sobre Cuba ha generado atención internacional debido al impacto histórico y político que ha tenido la relación entre Washington y La Habana desde hace décadas, marcada por sanciones, tensiones diplomáticas y divergencias ideológicas. Analistas advierten que un eventual cambio de gobierno en la isla —como predice el mandatario— enfrentaría obstáculos significativos debido a la compleja situación interna cubana y a la resistencia del propio liderazgo.

