Durante la décimo tercera edición del Congreso de Empresas Familiares, organizado por la Cámara de Comercio de Guatemala, expertos y empresarios coincidieron en la importancia estratégica que tienen las compañías familiares para el desarrollo económico del país, especialmente en un escenario internacional marcado por incertidumbre, tensiones geopolíticas y amenazas sanitarias crecientes.
Según datos presentados durante el encuentro, el 80 % de las empresas en Guatemala tienen origen familiar, una realidad que convierte al sector en uno de los principales motores de generación de empleo, inversión y actividad económica nacional. Precisamente por ese peso estructural, especialistas advirtieron que la capacidad de adaptación de estas compañías será determinante frente a escenarios internacionales cada vez más inestables.
Durante el congreso se discutieron temas relacionados con transición generacional, profesionalización empresarial, digitalización y gestión de riesgos, así como la necesidad de fortalecer protocolos internos frente a posibles crisis sanitarias o interrupciones económicas globales similares a las vividas durante la pandemia de covid-19.
El debate adquiere especial relevancia para Guatemala debido a la fuerte dependencia de muchas empresas respecto a exportaciones, cadenas logísticas y mercados internacionales. Sectores vinculados a alimentos, manufactura, farmacéuticas y comercio continúan especialmente expuestos a conflictos geopolíticos, inflación internacional y posibles nuevas emergencias sanitarias.
Las alertas coinciden además con advertencias recientes emitidas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha señalado que el mundo sigue enfrentando riesgos crecientes asociados a epidemias, debilitamiento de sistemas sanitarios y crisis humanitarias derivadas de conflictos internacionales. En paralelo, estudios empresariales regionales muestran que gran parte de las compañías centroamericanas ya consideran que la inestabilidad global impactará directamente sus operaciones durante 2026.
Dentro del sector privado guatemalteco, la discusión empieza así a ir mucho más allá del crecimiento económico tradicional. Cada vez más empresas familiares buscan prepararse para escenarios donde la estabilidad dependerá no solo de competitividad o ventas, sino también de capacidad de reacción frente a crisis sanitarias, interrupciones logísticas y volatilidad internacional.

