Carlo Ancelotti anunció este lunes su primera convocatoria oficial con Brasil para el Mundial 2026 y la principal noticia fue la inclusión de Neymar, quien vuelve a la “Canarinha” tras una etapa marcada por lesiones, dudas físicas y cuestionamientos sobre su continuidad en la selección nacional. El delantero del Santos regresa en un momento especialmente simbólico, en lo que podría representar una de sus últimas grandes oportunidades mundialistas.
La convocatoria también confirma el peso de figuras consolidadas como Vinicius Jr., Raphinha, Marquinhos, Casemiro, Bruno Guimarães, Alisson y Ederson, en una selección que mezcla experiencia internacional con nuevas apuestas ofensivas. Entre los jóvenes destacan nombres como Endrick, Martinelli y Rayan, parte de la renovación que Brasil intenta consolidar de cara al torneo.
En defensa, Ancelotti apostó por jugadores con recorrido europeo como Marquinhos, Gabriel Magalhães y Bremer, mientras que en el mediocampo el regreso de Casemiro marca la recuperación de uno de los referentes históricos recientes de la selección brasileña. También aparecen futbolistas procedentes del fútbol saudí y sudamericano, reflejando una convocatoria menos centrada exclusivamente en las grandes ligas europeas.
La convocatoria también marca el inicio formal de la era Ancelotti al frente de Brasil, una apuesta histórica para una selección que rara vez ha entregado su proyecto deportivo a técnicos extranjeros. La federación brasileña busca recuperar estabilidad y volver a competir seriamente por el título después de varios ciclos irregulares y eliminaciones dolorosas en torneos recientes.
Sin embargo, gran parte de la atención vuelve a concentrarse en Neymar. A sus 34 años, y después de un largo periodo condicionado por lesiones, el delantero regresa como uno de los rostros más mediáticos del fútbol brasileño, todavía bajo la presión de conquistar el sexto Mundial que Brasil persigue desde 2002.

