La Policía Nacional Civil inició el proceso de evaluación de más de 19 mil 500 aspirantes que buscan incorporarse como nuevos agentes, en una convocatoria con la que el Gobierno pretende reforzar la capacidad operativa de la institución y ampliar la presencia policial en distintos puntos del país.
Según autoridades de la PNC, los aspirantes atraviesan actualmente filtros físicos, académicos, médicos y psicológicos para seleccionar a quienes integrarán el próximo curso de formación, previsto para iniciar en septiembre. La meta oficial es graduar alrededor de 3 mil 500 nuevos agentes, quienes serían distribuidos en comisarías y unidades especializadas.
El proceso forma parte del plan de seguridad impulsado por el gobierno de Bernardo Arévalo, que prometió incorporar 12 mil nuevos policías durante su administración. Hasta ahora, la PNC reporta más de 6 mil agentes graduados en promociones recientes, aunque las autoridades reconocen que la demanda operativa continúa superando la capacidad actual de despliegue.
La convocatoria ocurre en un contexto marcado por el incremento de operativos contra pandillas, extorsiones y estructuras criminales, especialmente en áreas urbanas y corredores estratégicos del país. En semanas recientes, el Ministerio de Gobernación también anunció nuevas medidas para endurecer controles sobre armas ilegales y reforzar acciones de seguridad en centros penitenciarios y territorios con presencia de estructuras criminales.
Sin embargo, el aumento de personal sigue abriendo un debate recurrente sobre la capacidad real del Estado para profesionalizar y depurar a la institución policial. Aunque el Ejecutivo apuesta por ampliar el número de agentes, especialistas en seguridad han advertido que el desafío no se limita a incorporar más efectivos, sino también a fortalecer procesos de formación, supervisión interna, inteligencia criminal y condiciones laborales dentro de la PNC.
En distintos períodos, además, sectores académicos y organizaciones civiles han cuestionado la transparencia de algunos procesos de reclutamiento y ascenso dentro de las fuerzas de seguridad, señalando riesgos de clientelismo, influencias políticas o estructuras internas de favoritismo que históricamente han afectado la institucionalidad policial en Guatemala.
Actualmente, parte de las evaluaciones presenciales se realizan en academias policiales ubicadas en Santa Rosa, Huehuetenango y la zona 6 capitalina, donde hombres y mujeres buscan integrarse a la 58 promoción de agentes.

