La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) oficializó este jueves la renovación de Carlo Ancelotti como seleccionador de Brasil hasta el Mundial de 2030, ampliando así el contrato del técnico italiano más allá de la Copa del Mundo de 2026. La decisión confirma la apuesta total de la federación brasileña por el entrenador más laureado de la historia reciente del fútbol europeo, en un intento por devolver a la “Canarinha” a la cima del fútbol mundial.
Ancelotti, de 66 años, había asumido el cargo en mayo de 2025 tras cerrar su segunda etapa en el Real Madrid, inicialmente con un contrato válido únicamente hasta el final del Mundial de 2026. Sin embargo, el respaldo de la dirigencia, la estabilidad interna del equipo y la buena relación construida con referentes del vestuario aceleraron la extensión de su vínculo con la selección brasileña.
La CBF destacó en el anuncio oficial que la renovación forma parte de un proyecto deportivo orientado a fortalecer la competitividad de Brasil durante los próximos años. El presidente de la federación, Samir Xaud, calificó la continuidad de Ancelotti como “un día histórico” para el fútbol brasileño y aseguró que el técnico italiano representa estabilidad, experiencia y liderazgo para la nueva etapa del combinado nacional.
Durante su primer año al frente de Brasil, Ancelotti dirigió diez partidos con saldo de cinco victorias, dos empates y tres derrotas. Bajo su conducción, la selección anotó 18 goles y recibió ocho, mientras avanzaba en la preparación rumbo al Mundial de 2026, donde compartirá grupo con Marruecos, Haití y Escocia.
El técnico italiano también logró rápidamente respaldo dentro del vestuario brasileño, especialmente de jugadores como Alisson, Casemiro y Vinícius Júnior. Su manejo humano, experiencia en grandes escenarios y capacidad para gestionar grupos de élite aparecen como algunos de los factores que convencieron a la dirigencia brasileña de extender el proyecto hasta 2030.
Ancelotti llega además con el desafío de intentar conquistar el ansiado “Hexa”, el sexto título mundial que Brasil persigue desde Corea-Japón 2002. La presión sobre la selección brasileña continúa siendo enorme después de varias generaciones que no lograron recuperar el dominio histórico de la “Canarinha” en los Mundiales.
La renovación también refuerza la idea de que esta podría ser la última gran aventura profesional del entrenador italiano. En entrevistas recientes, Ancelotti admitió que el ritmo del fútbol de selecciones le permite trabajar con mayor calma que el calendario extremo del fútbol de clubes y dejó abierta la posibilidad de cerrar su carrera dirigiendo a Brasil.

