La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dejó en suspenso su participación en la próxima Cumbre Iberoamericana de Madrid al priorizar su asistencia al foro APEC en China, en una decisión que refleja un enfoque estratégico hacia el bloque Asia-Pacífico dentro de su política exterior.
La mandataria confirmó que ambos eventos coinciden en fechas —la cumbre iberoamericana se celebrará el 4 y 5 de noviembre de 2026—, lo que la obliga a elegir entre compromisos internacionales clave.
En ese calendario, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) se celebrará el 18 y 19 de noviembre de 2026 en Shenyang, China, en su 33ª reunión de líderes económicos, bajo una agenda centrada en apertura comercial, innovación, desarrollo verde, energía limpia y conectividad regional, lo que explica el peso estratégico que tiene para México.
El movimiento se da en medio de los preparativos para la cumbre en Madrid, donde España busca consolidar la participación de líderes iberoamericanos en un encuentro orientado a reforzar vínculos políticos y económicos entre la región.
En ese contexto, también se confirmó que Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, podrá asistir al evento pese a las sanciones impuestas por la Unión Europea desde 2018. Su participación será posible gracias a excepciones legales que permiten la presencia de funcionarios sancionados en reuniones internacionales, una práctica habitual en este tipo de foros multilaterales.
La inclusión de Rodríguez responde a un criterio diplomático: garantizar la representación de los gobiernos de la región en espacios de diálogo, independientemente de su situación en otros ámbitos internacionales.
Así, la posible ausencia de Sheinbaum no se enmarca en un conflicto diplomático, sino en una decisión de agenda que evidencia la creciente relevancia de Asia para México, mientras la cumbre de Madrid avanza en su organización como un espacio de encuentro político regional.

