El Real Madrid quedó eliminado de la Champions League tras caer 4-3 ante el Bayern Múnich en el Allianz Arena, en una eliminatoria vibrante que terminó con una despedida competitiva del equipo blanco pese al resultado adverso.
El conjunto madridista llegó a ponerse hasta tres veces por delante en el marcador, en una muestra de carácter y capacidad de reacción en un escenario exigente, pero no logró sostener la ventaja en un partido marcado por el ritmo alto y los errores puntuales que terminaron inclinando la balanza.
Uno de los momentos determinantes fue la expulsión de Eduardo Camavinga, en una decisión arbitral que condicionó el tramo final del encuentro y dejó al equipo con diez jugadores en un momento clave de la eliminatoria.
Pese a la derrota, el equipo mostró una versión competitiva que no había logrado sostener durante la temporada, con actuaciones destacadas y un planteamiento que llevó al Bayern al límite en su propio estadio.
La eliminación deja al Real Madrid fuera de semifinales, donde finalmente estarán Bayern, PSG, Atlético de Madrid y Arsenal, en una edición que entra en su fase decisiva.
El Madrid se despide de Europa con una actuación que dejó sensaciones competitivas, aunque insuficientes para continuar en el torneo, en una noche que combinó orgullo deportivo y frustración por el resultado final.

