El impacto del encarecimiento de los combustibles continúa ampliándose y los bloqueos en carreteras mantienen en alerta al transporte, la cadena de distribución y la industria, mientras la incertidumbre se extiende a distintos sectores económicos del país.
La situación se agrava porque Guatemala cumple cinco días consecutivos de bloqueos, iniciados el lunes 23 de marzo, y que se han mantenido pese a advertencias del Ministerio de Gobernación sobre no permitir cierres viales. La mañana de este 27 de marzo, PROVIAL reportó bloqueos en la ruta al Atlántico, específicamente en el kilómetro 84.5 en El Rancho, El Progreso, uno de los corredores logísticos más importantes del país.
Los cierres en esta vía estratégica han provocado complicaciones severas en la movilidad y el transporte de mercancías, con impactos directos en comercio, abastecimiento y actividad productiva, especialmente en un corredor que conecta la capital con puertos del Caribe.
Representantes del transporte, la industria y la cadena logística advierten que los bloqueos afectan la movilización de productos, el traslado de trabajadores y la continuidad operativa, mientras se incrementa la presión económica ante retrasos y costos adicionales.
A este escenario se suma la Huelga de Dolores y los cambios en rutas del transporte urbano, lo que añade presión a la movilidad en la capital, en un contexto que coincide además con la antesala de Semana Santa, uno de los periodos de mayor desplazamiento en el país.

